Mas Huix fue el escenario perfecto para nuestra boda: relajada, íntima y absolutamente impresionante. Las vistas son increíbles, creando un telón de fondo mágico que hizo que cada momento fuese especial. La capilla del sitio es preciosa y ofrece un toque único y personal para nuestra ceremonia. Pudimos disfrutar de una celebración pequeña, flexible y personalizada con nuestros amigos más cercanos, y no podría haber sido mejor. Las habitaciones son espaciosas y limpias. A nuestros chefs les encantó la cocina y tenía todo lo que necesitaban. Los juegos alrededor de Mas Huix la hacen realmente única y permiten que todo el mundo se involucre y se lo pase bien, o tenga algo de espacio personal. Un enorme agradecimiento a Marta, la anfitriona, que fue simplemente increíble. Hizo todo lo posible por asegurarse de que todo funcionara correctamente y que tuviéramos la mejor experiencia posible. Si busca un lugar que combine un paisaje impresionante con un ambiente relajado y un toque personal e íntimo, no podríamos recomendar más Mas Huix.